Brasil planteó crear una hoja de ruta para la integración en 120 días, que incluya a Venezuela. Ecuador, Uruguay y Chile recordaron los problemas de derechos humanos en ese país.

El encuentro presidencial, convocado por el brasileño Lula da Silva, reunió por primera vez en casi una década a los representantes de los 12 gobiernos de Suramérica. El objetivo es retomar la integración regional, el foro favorito fue la Unasur. El presidente brasileño llamó este 30 de mayo, en Brasilia, a superar las divisiones “ideológicas” y recomponer el diálogo entre los países de Sudamérica.
Desde que volvió al poder en enero, Lula ha intentado devolver el protagonismo a Brasil en la escena internacional y ahora pretende relanzar la integración regional a través de una nueva versión de Unasur, de la que solo quedan siete de los 12 miembros fundadores. “Dejamos que las ideologías nos dividieran e interrumpieran esfuerzos de integración, abandonamos canales de diálogo y mecanismos de cooperación, y con eso todos perdimos”, afirmó el mandatario brasileño. Lula propuso crear un “grupo de alto nivel”, formado por representantes de los presidentes, que prepare en un plazo de 120 días una nueva “hoja de ruta para la integración de Sudamérica”.
Por ello, el presidente argentino, Alberto Fernández, defendió la necesidad de mantener viva la Unasur, pero “sin ideologías” y con un funcionamiento “más ágil”. “Y si hay algo que la Unasur no debe ser, es un espacio ideológico. Yo vi una Unasur donde convivían (el venezolano Hugo) Chávez con (el colombiano Álvaro) Uribe y no pensaban lo mismo”, dijo Fernández.
El mandatario de Uruguay, Luis Lacalle Pou, coincidió y pidió a sus homólogos suramericanos utilizar los mecanismos que ya existen y dejar de crear nuevas instituciones. “¡Basta de instituciones! (…) Si no, terminamos siendo clubes ideológicos, que tienen vida y comunidad en tanto y cuanto machemos las ideologías”, dijo Lacalle Pou. A este pedido se sumó la peruana Dina Boluarte, de manera digital, ya que no pudo viajar por estar impedida de abandonar el país por las investigaciones judiciales en su contra. Boluarte propuso “más consenso y menos ideología” en la integración regional y defendió que exista “pragmatismo en el establecimiento de una agenda común“, que los acuerdos “no sean declarativos, sino operativos” y que tengan resultados “medibles“.
Por su parte, el presidente colombiano, Gustavo Petro, aprovechó el evento para anunciar que su país se reintegrará a la Unasur, de la que se retiró en 2018 durante el gobierno de su antecesor, Iván Duque. Previamente, ya lo hicieron Argentina y Brasil, que se sumaron a Venezuela, Guayana y Surinam. Bolivia y Perú nunca abandonaron el organismo, pero dejaron de participar y tampoco han confirmado su retorno oficial. Mientras tanto, el presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, detractor de la Unasur en su contexto original, afirmó que las propuestas de integración “solo interesan si persiguen generar oportunidades y prosperidad para los pueblos de los países de la región”. Durante su intervención, el Mandatario afirmó que se debe fortalecer “una visión que salvaguarde la democracia, las libertades, el bienestar, la seguridad ciudadana y la paz en nuestros territorios”.
Cortesía : PRIMICIAS EC